Se encuentra en el epicentro de la distribución de marisco en Barcelona, dentro del reconocido recinto de Mercabarna. Nuestras instalaciones se sitúan en la Calle transversal 4, donde se encuentran tanto el vivero como nuestras oficinas, un espacio donde la frescura y la calidad del marisco vivo son nuestra prioridad.
El vivero de Otabarna está equipado con 16 piscinas, de las cuales 8 son de tamaño medio y 8 de gran capacidad. Todas las piscinas están conectadas a dos circuitos cerrados de agua, lo que nos permite garantizar un tratamiento constante y una renovación periódica del agua, ofreciendo el entorno ideal para mantener la vida y frescura de nuestros productos.
Las piscinas están ubicadas en una cámara refrigerada que mantiene una temperatura constante de 9°C durante las 24 horas del día, garantizando unas condiciones óptimas para la conservación del marisco vivo. Este control preciso de temperatura es esencial para preservar el sabor y la textura de cada pieza.
Una vez el marisco ha sido seleccionado y preparado, es cuidadosamente embalado en una sala especializada, asegurando que llegue en perfectas condiciones al cliente final. Cada paquete está diseñado para mantener la frescura hasta su destino final, protegiendo la calidad del producto en todo momento.